Dime de que presumes
¿Políticos amnésicos?

Por José Luís Loyo Ochoa
Abril 21/10


PRESUMIR DE ENTREGA CON EL CORAZÓN ES CRER QUE EL CIUDADANO NO RECUERDA AL SOBERBIO DE AYER. J. L. L. O. 21/04/10


Veracruz, Ver. MX. Las precampañas son ya historia, ahora vienen las campañas, ahora nuevamente veremos el ir y venir, el tocar puertas y estrechar manos dando abrazos con todo el entusiasmo de aquel que quiere conseguir echarse a la bolsa la simpatía de todos los ciudadanos, eso, a no dudar, es bueno, el pueblo puede, al menos por una ocasión ser parte de una fiesta que habrá de durar mientras no vaya a las urnas, después vienen esos lapsos de amnesia y, si te vi , ni me acuerdo.

Pero no lo tome usted a mal, es repetición de todas las historias políticas y México no se escapa de formar parte de éste planeta llamado tierra, es decir, en todos los Países están escritos los mismos guiones para la misma cinta.

De los contendientes que buscan la silla más grande del estado nuestro ya conocemos en modo de tentativa a algunos, pero existen otros a los que conocemos demasiado bien, y sin duda alguna que muchos de los ciudadanos recuerdan que, sus principales cartas que siempre les vimos como presentación fueron la prepotencia y la soberbia, y ese vestido es imposible que se los quiten de la noche a la mañana, como dice un refrán del tiempo de nuestros abuelos; “Genio y figura hasta la sepultura”, con ello estamos exponiendo al que hoy, queriendo obtener la benevolencia del pueblo anda de apapacho y abrazo como si ayer esa hubiera sido su forma de conducirse, y la verdad estimado lector, de actor y comediante se moriría de hambre, no le sale ni tantito esa nueva faceta de niño bueno al que ayer fue todo lo contrario, ¡vaya, ni su familia se la cree!.

En el Estado de Veracruz somos la tercera fuerza numérica del País, somos el punto más que neurálgico para la clase política de todo México, amén de que poseemos esa historia escrita, en muchas de sus páginas, con la sangre del pueblo, nuestra entidad es la joya de una corona que hace lucir mundialmente a quien la logre poseer, de ahí que, quienes van preparando sus maletas para salir del escenario político se aferren a la obsesión de hacer de ésta joya su continuidad en ese poder que, repetimos, ya les toca las golondrinas.

Por donde se quiera ver, ésta contienda encierra más de lo que a simple pueda darse por entendimiento, de ella depende el continuismo de los que bajo de ninguna manera deben de seguir en el poder y, lo más importante para nosotros como pueblo, la llegada de uno de los nuestros a esa silla del águila grande, es decir, la que habrán de dejar quienes por nada deben de continuar en ella.

SI los auténticos veracruzanos cerramos filas a favor del partido de quien transforma del todo positivo a nuestra entidad, ese transformador que se llama Fidel Herrera Beltrán irá sin más preámbulo como abanderado de su partido a la conquista de esa silla del águila, y a no dudar, será el tercer veracruzano de ésta era en ceñir esa banda que los actuales la han desprestigiado tanto que hoy se observa desteñida.
Siempre hemos expuesto que en política no hay buenos, existen regulares y malos, pero compete hoy al pueblo elegir a quien brindar la oportunidad de demostrar si pertenecen al grupo de los regulares o de los malos, y en verdad estimado lector, cuando hablamos de malos miramos en ellos a émulos o reencarnaciones de un Hitler, un Atila o de ahora un venezolano Chávez, y cierto estoy que ninguno de nosotros queremos algo así para el futuro de los nuestros, sean hijos, o nietos.

Existen los famosos Judas, esos que venden su alma hasta al diablo por mísera moneda, pero en nuestro Estado sumamos más los que amamos a nuestra patria chica, y esos que somos mayoría habremos de luchar con las nuevas armas de la llamada democracia para que el malo no llegue a un poder con el que, a no dudar esclavizaría a todo ciudadano, y no exponemos falacia, quienes fueron testigos del CHIRIYUNATO de ayer saben que a quien viene por los azules le sobran pésimos recuerdos entre todo el pueblo, y quienes a primera vez acudirán alas urnas, antes de ir pregunten a sus viejos, pero pregunten con la confianza de que habrán de escuchar la verdad que hoy esos señores quieren disfrazar con una blancura que solamente es por fuera.

En la antigüedad las sociedades prestaban oídos a los viejos por la sencilla razón de que ellos ya habían vivido, y por esa razón tenían el camino recorrido, sabían donde estaban los guijarros que podían lastimar los pies o los barrancos donde podían caer de noche el que fuera por esos rumbos, y a no dudar en toda familia existe una persona de edad más avanzada que llamamos abuelos, o los mismos padres, quienes ya vivieron esa época de la que hablamos, esos, sin lugar a dudas tienen memoria.

Escuchar al que ha vivido más que nosotros sin duda alguna os puede ahorrar muchos y muy penosos incidentes en nuestras vidas. Al día de hoy nos hemos encontrado quienes en ayer sufragaron por una señor de la bota, esos, aseguran estar arrepentidos de haberle dado ese sufragio a esos que hoy nos tienen sumidos en una guerra que, se quiera o no a ninguno favorece y en cambio si nos viene enlutando a la mayoría.

Y los ríos de sangre no paran aquí, esos ríos habrán de seguir para desgracia de toda una República que lo que menos deseamos es repetir la historia de sangre.

Los repetitivos aumentos de los energéticos nos están sumiendo en la miseria a todos, si aunamos a ello las matanzas en donde ls balas no distinguen buenos de malos y caen los que no tienen que caer, la cosa se mira trágica para una País que por nada del mundo se quiere ver envuelto en el luto de los suyos, y mientras usted estimado lector analiza con frialdad lo expuesto, recuerde que nuestros correos electrónicos están a sus órdenes: loyocruceropolitico@yahoo.commx y loyocrucero@hotymail.com desde donde con el mejor de los gustos haremos partícipe a nuestro pueblo de su sentir y análisis. Gracias.