Lavaderos y ropa sucia
Pueblo ciego y sordo


José Luís Loyo Ochoa
Mayo 07/07



Veracruz, Ver. MX. Los patios de vecindad de nuestra antigua Veracruz eran, en su mayoría, cuarterías de una sola habitación cada una, uno o dos baños a lo sumo al frente de esas cuarterías y otra fila de lavaderos que servían para todo, es decir, al lavado de trastes y de ropa, siendo ahí donde se exhibían los calzones sucios de 15 o 20 familias que vivían en cada uno de esos patios, (los había de más cuarterías).

Era en esas filas de lavaderos en donde surgían invariablemente los pequeños y los grandes pleitos que se suscitaban, de ahí debe de haber salido aquella frase que le dice: “le sacaron los calzones flameados”, en esos recintos, comentarios de cuartos no podían tener privacidad, por ello todos se sabían la vida de todos y nadie podía esconder nada a la oreja y ojos de los otros, quizá otra frase que haya nacido en esos lugares sea aquella que reza; cuidado, las paredes oyen. La burocracia y esos que se llamaban de la clase media baja, vivían, casi por regla general, en cuartos al frente de esos patios, en ocasiones tenían dos cuartitos en vez de uno y ello les hacía la diferencia con los de adentro del patio.

¿Qué caramba le puede importar a usted aquellos tiempos?, mucho, tomando base en los pleitos que ahora se traen los señores del partido de los “honestos”, mismos que hoy se vienen dando hasta con la cubeta, que, en sus pleitos vienen sacándole los “calzones flameados” a todos por igual, es cuando el ciudadano común debe de escuchar, ver y, sobre todo, analizar los dimes y diretes que se traen entre ellos, el hecho de que quien acusa a los ayer fueron sus sub alternos es para ponerse a ver y reflexionar en serio, ahí, en esos pleitos de lavaderos se están ventilando cosas y situaciones que el vulgo aún no digiere, pero que, si ponemos un poco de atención y desenredamos un poquito, habremos de comprender cuantos intereses mueven a las fieras que hoy buscan ese ansiado hueso llamado PRESIDENCIA MUNICIPAL.

En los tiempos de los pleitos de los patios de vecindad salían a la luz mucho lodo y podredumbre, pero esas podredumbres era pecata minuta, se relacionaban como es de suponer, con los amoríos de los compadres con las comadres, de los hijos en relación a las hijas, del robo de un radio en el cuarto de junto, de unos pantalones que se perdieron en el lavadero y, así por el estilo esos eran los pecados que daba cada uno de los involucrados en esos pleitos. Pero aquí la cosa cambia en grado de mayúscula, ese pleito es digno de ser analizado en forma por demás concienzuda, los ciudadanos estamos obligados ha llegar hasta el fondo para saber en manos de los que muchos han ido poniendo su confianza a la hora del sufragio, el pueblo se tiene que enterar del porque de ese pleito.
La inconformidad de un Ávila Camberos en relación a la nominación de candidato y supuestamente ganador de quien llegó con el primer alcalde no priísta en el puesto de OBRERO del ramo de parques y jardines y, en la siguiente administración que la obtuvo el mismo Ávila Camberos quedó ya como regidor con la cartera de limpia pública, de donde se hizo de la fortuna que ahora exhibe sin el menor de recatos, es algo que, ese pueblo votante debe de prestarle la mayor atención, no debemos de permitir que se tome a chunga y ha juego, el asunto es más serio de lo que nos podrían parecer aquellos pleitos de los antiguos patios de vecindad del puerto.

Nunca fuimos ni somos simpatizantes de un Ávila Camberos, pero no por ello debe de dejarse pasar por alto que, esa antipatía manifiesta al grado de provocar hasta demandas de carácter judicial deben de tener su mar de fondo. El pleito entre esos dos ex alcaldes va más allá de sencillas discrepancias en y por el poder, ahí están inmiscuidos muchos intereses que deben de haber sido traicionados por uno de los que se inmiscuyen en el desgarriate en que hoy se envuelven. En relación Saldaña las cosas pueden ser más profundas, nadie como quien fue su alcalde puede saber hasta donde son los alcances de la corrupción que en ese sujeto deben de imperar y estar, como los lobos, a la espera de la oportunidad de dar la dentellada al plato fuerte que, en éste caso, es la alcaldía porteña.

No queremos decir y menos aún afirmar que un Ávila Camberos sea hermana de la caridad, no afirmamos que sea la “representatividad divina de la honestidad”, pero el hecho de que, habiendo sido ex empleados suyos tanto un Saldaña como quien la hizo de tesorero en su administración y luego subiera al rango de alcalde, contra quienes ahora se opone férreamente a su asunción al poder, sobre todo en lo que se refiere a un Saldaña Morán, quien como decimos, llegó como obrero de parques y jardines con un sueldito de $3,00.00 (tres mil pesos) mensuales, para luego, con el cargo de regidor y la cartera de limpia publica hacerse millonario, es para pensar en serio, nadie hace la fortuna que hoy exhibe públicamente Saldaña Morán siendo honrado y honesto, menos aún con sueldos de “servidor Publico”.

En relación al José ratón todos sabemos de su clase de calidad, un individuo que le encargaba a un sicario hacerle los trabajos de golpear a sus semejantes cuando les estorbaban hablan de esa ausencia de calidad moral. De esas acciones tengo en el archivo la carta echa a mano y firmada de quien fue su sicario personal, donde nos narra actos que dicen la verdadera moral de quien fue alcalde porteño, quien lleno de antros de vicio al puerto hasta ponerlos de a uno o dos por cuadra. Acciones de las que nos muestran a los ciudadanos la verdadera cara de esos que se dicen son puros y honestos, cuando en la realidad son peores que cualquier otro de los que ellos tanto critican como corruptos.

Dicen el refrán que; “para que la cuña apriete debe de salir del mismo palo”, y ese palo y cuña está en los militantes del partido acción nacional, quienes en ya cuatro administraciones municipales han demostrado ser peores que otros.
Lógicamente hay quienes se desgarran las vestiduras en la defensa de esos que se señalan en los hoy pleitos de lavaderos, pero, los que les defienden, son aquellos a los que sus jefazos habrán de beneficiar de subirse al poder, de ahí que defiendan y se desgarren las vestiduras afirmando una honestidad que está muy lejos de ser verdad. ¿VILLARIN?, ya queda en el olvido que fueron en esos carriles de carreras de caballos en donde dio inicio todo el lodazal que hoy estamos viviendo ahora en todo el Estado, queda en el olvido que fue el alcalde porteño el que daba esos que el no llama permisos, para salvar su reputación llama cartas de no inconveniencia a lo que en la realidad son PERMISOS de juegos conocidos como prohibidos.

Pero si éste alcalde porteño no se ligaba con los juegos de azar y las carreras, otra debe haber sido la persona que le pedía esas las firmas en esas cartas permisos, y tenga usted la seguridad de que esas firmas iban a cambio de buenos fajos de ese billete verde que hoy se sabe, se jugaba en cantidades millonarias en esos carriles que dieron pie a la ola de violencia que hoy vivimos en el Estado. Ya puesta a sus muy apreciables consideraciones todas las apreciaciones del caso, compete a usted el analizarlas para que, el próximo dos de Septiembre tenga un mejor tino en esa hora de emitir su sufragio, ¿Qué le dan pesos Por su voto?, ¡tómelos!, pero no crea que habrán de saber por quien votó, aunque le den el teléfono celular con cámara para fotografiar su sufragio. Así las cosas, no olvide que estamos para servirle en: loyocruceropolitico@yahoo.com.mx y loyocrucero@hotmail.com