¿Psicoanálisis a Gobernantes?
Sano sería para todo el País

José Luís Loyo Ochoa
Julio 17/06



Veracruz, Ver. Mx. Hemos expuesto en espacios anteriores que las personas del sistema político son, como todo ciudadano, seres humanos, con más defectos y menos virtudes que el común de la ciudadanía, hemos expresado que todos los que acudimos a solicitar un empleo común a la fecha, somos sometidos a todos los exámenes habidos y por haber, sin faltar de modo alguno el psicológico, ese examen que da al empleador la seguridad de que quien solicita el trabajo tiene la suficiente estabilidad emocional para desarrollarse en el ámbito laboral.

Hasta la fecha, todo aquel ciudadano (a) que es investido como servidor público llega sin que la ciudadanía sepa cual es su estado mental, y si está apto para el desempeño de un puesto en donde está el destino de una ciudadanía que, aún sin quererlo, deberá de someterse a los designios que esa persona imponga de ahí hasta el término de su gestión. El servicio publico tiene más responsabilidad de la que pueda tener cualquier otra empresa de la iniciativa privada, en ese el servicio publico quienes acceden a él tienen en sus manos el destino ciudadano.

Repetimos, si en una empresa de la iniciativa privada es obligado el hacer estos exámenes para saber si se está apto para desempeñarse en los puestos que se solicitan, con mayor razón deben de implementarse como obligatorios en quien aspira a un puesto del servicio publico. Pruebas de la incapacidad mental entre servidores públicos las vemos todos los días, en muchos Países del orbe vemos el desquiciamiento exacerbado en sus dirigentes, su actuar demuestra ausencia total de un estado emocional equilibrado que les permita gobernar con toda esa ecuanimidad que debe de ejercerse en el servicio publico.

Creemos que usted, amble lector, pudo observar el rostro descompuesto de esa señora que dirige los destinos gremiales del sector de trabajadores al servicio de la educación, en verdad que, al verla con ese gesto desencajado por la ira y el gozo de haber consumado su venganza personal en contra de su enemigo, le puso los pelos de punta al más ecuánime de los televidentes, ello, si quien veía ese programa, aparte de ver, observa el desenvolvimiento de quienes ahí van a expresarse cual divinos líderes de la raza humana.

La expresión de la señora ante las cámaras dejaban ver a un ser poseído por la más pura sed de la venganza consumada, ese gozo que demostró expresaba el estado emocional de quien se deja llevar más allá de lo ecuánime en sus ansias de una venganza que, ante todo los televidentes demostró un goce rayando en el desequilibrio mental, y recordemos que es precisamente esa señora la que es dirigente del gremio de trabajadores de la educación, un gremio que alberga al mayor número de mentores de toda América Latina.
No es el único ser humano que, en estos días hemos visto con ese gesto que da el desquiciamiento por ver culminada su venganza y, por otro lado, el rostro del que sabe que ha perdido la oportunidad, si usted amable lector le presta mejor debida atención a los videos donde el ex candidato López Obrador les habla a sus seguidores podrá apreciar los mismos síntomas demenciales, eso aunque lo quieran, no lo pueden ocultar, les brota en sus miradas y gestos.

¿Vieron a un Roberto Madrazo aceptando su derrota?, es otro ejemplo palpable, el rostro de la persona que va en pos de un poder del servicio público cambia al no ver culminado sus aspiraciones, y ante el imprevisto se delatan en gestos y miradas perdidas, no es tachable, pero es de resaltar por la sencilla razón que esos seres tienen en sus manos el destino de un pueblo, y México es ya un País de enormes dimensiones y potencialidad, a quien no se debe de descuidar con seres al frente de su gobierno incapaces de mantener la cordura ante situación y acción impredecibles, los servidores públicos supuestamente deben de pasar a formar parte de un grupo de personas con las mejores preparaciones en todo nivel, desde académicos, prácticos, intelectuales hasta mentales.

¿El que “ganó la presidencia”?, es otro al que deben de aplicarle a la voz de ya ese examen, el desasosiego que le viene dando la postura de un López Obrador y una marcada inseguridad su pregonado triunfo vienen haciendo mella en él, y basta con poner atención a sus salidas en los medios para observar ese cambio que ya se opera en su ánimo.

Escribir de política y de los políticos nos es solo el plasmar unas letras sobre los acontecimientos, incluye en una buena medida la observación diaria de quienes son actores principales de la política, sobre todo, como en el caso de un cambio presidencial, donde el destino de un pueblo con más de CIEN MILLONES de su población está en juego. Usted amable lector, cree en verdad que los actos que se vienen desarrollando en Oaxaca son propiciados solamente por ese grupo de mentores?, ¡claro que no! Hasta ahí se claramente que llega una venganza más que enfermiza de la dirigente magisterial, de otra forma, no creemos que esos mentores actuaran en perjuicio de tanto educando como lo están haciendo.

Servidores públicos, líderes sindicales y cualquier tipo de gente que tenga en su mano el destino de otras personas, sin distingo de ninguna especie deberían de ser sometidas a un concienzudo examen psicológico, donde se pueda saber sin dudas de ninguna especie cual es su verdadera capacidad física y emocional, si así fuera posible hacerlo, los pueblos de todo el mundo estarían más seguros y no tendríamos esos sobresaltos que hoy padecemos, tanto en América del Sur como en el Caribe, y no que decir del Medio Oriente donde siempre están con sus guerras, mismas que, en un descuido habrán de degenerar nuevamente en una guerra mundial que arrase con lo poco que pueda quedar de la humanidad y de cualquier ser viviente en éste planeta.

Lo seres humanos somos muy dúctiles de sucumbir a los halagos, y el halago y la lisonja son las armas que los débiles usan para asegurar su mendrugo bajo el cobijo del más fuerte, del que queda en el poder.
Siempre ha sido así, la historia nos demuestra como está lleno el mundo de ese que dedica su vida ha buscar la protección, pero por su incapacidad para poder sobresalir por si solo, recurre al único artificio que conoce y llega ha dominar en su favor, el arrastrarse ante el poderoso, el vitorear cualquier acción que su jefe haga, por intrascendente, insulsa y pueril que sea esa acción, y lo peor de todo es que ese jefe sabe muy bien que lo que hace en ese momento no merece ser resaltado de la forma que la rémora lo hace, pero requiere de esa rémora para poderse sentir grande en todo momento, y por ello le mantiene a su lado.
Y volvimos a filosofar, esperamos no haberles aburrido mucho, pero piense un poquito en lo que hoy les hemos escrito, esperando sus comentarios o críticas en nuestros correos electrónicos que están a su servicio con mucho gusto:
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