Tránsito Estatal, municipal y seguridad
Vamos como el cangrejo y en patines
Vamos como el cangrejo y en patines
José Luis Loyo Ochoa
Marzo 06/06
Marzo 06/06
Veracruz, Ver. Sin duda alguna que, cuando algún turista nos visita lo primero que mueve a su curiosidad es el rudimentario sistema de transporte colectivo, sobre todo esos turistas que provienen de ciudades europeas y las de allende el Río Bravo, donde sus sistemas son de lo más avanzado en todos los sentidos, autobuses con aire acondicionado y sistemas de calefacción, pero, lo más importante, con conductores verdaderamente capacitados en todos los renglones, desde conducción vial hasta en educación.
En México, pero principalmente en nuestro Estado Veracruz, la situación deja mucho para desear, si bien alguno de los funcionarios desarrollan bien su trabajo, llega un nueva jefe o como en el caso de tránsito estatal, una jefa, remueve a quien en verdad sabe trabajar y de nueva cuenta, los terrenos ganados en materia de la seguridad vial se pierden con el nuevo comienzo de aprendizaje en mando de quien llega a suplir a quien si trabajaba, pero sobre todo, había logrado alcanzar despertar un poco de conciencia entre ese grupo que en México se llaman choferes de autobuses urbanos.
Zocimo Castellanos, quien fungía como delegado del transporte estatal en el puerto, es por mucho un sujeto institucional, este servidor no sirve a un jefe, sirve a una institución, por ellos no nos explicamos el que cuando se cambia al director de tránsito estatal, la dama que llega en suplencia del que se fue, haga cambios que se vienen demostrando fueron en absoluto perjuicio de la ciudadanía, poner en el lugar del ahora ex delegado a una persona que vendría ha conocer cual es el sistema camionero fue un retroceso que hoy vamos pagando de nueva cuenta todos los usuarios, de nueva cuenta los camioneros se han desatado, nuevamente vuelve a imperar el sistema del terror camionero, de nuevo volvemos ha ser testigos de accidentes provocados por éstos primates del volante y sin duda alguna a no tardad habrán de volver a teñirse de sangre nuestras calles.
Los sistemas de vialidad y los de seguridad deben de quedar en manos de quienes sepan y sobre todo conozcan los lugares en donde habrán de prestar sus servicios, poner en esos puestos a personal ajeno al lugar es, sin duda alguna, experimentar con la integridad y seguridad de una ciudadanía que espera más beneficios de sus servidores públicos. Tan solo en esa dependencia, pero en el área municipal, el alcalde porteño puso como director a un general que, sin ánimo de ofensa, es una persona muy bien intencionada, pero con absoluto desconocimiento hasta de la nomenclatura de las calles, si al señor lo paran en la calle de Lerdo esquina con la Avenida Independencia no sabe para donde se ubica la oficina de dependencia, así las cosas, amén de que al señor, si debemos de creer que es una persona honesta, sus agentes de tránsito le pasan de humo toda la corrupción que se desarrolla en ese departamento, repetimos, queriendo creer en la honestidad del señor.
Imagine usted amable lector que, quien funge como segundo de a bordo en tránsito del municipio es una persona que ostenta dos profesiones, la primera es de ingeniero y la otra de abogado en derecho, y cuando le preguntan el motivo de no ejercer ninguna de ellas sin el menor asomo de pudor argumenta que, ni ejerciendo las dos al mismo tiempo sus ingresos serían iguales a los que obtiene en la dependencia de tránsito municipal.
Entre éstos “servidores públicos” vemos agentes de tránsito que, recibiendo sueldos con poco más de los cinco pesos mensuales, viven en casas propias, de dos a tres autos, hijos en escuelas particulares y salidas familiares a los mejores restaurantes, todo ello con los ingresos antes mencionados. O estos señores son magos, brujos o los conductores son de lo más espléndidos con ellos, pero, de boca de ellos mismos, el día en que solamente les caen MIL PESITOS, ese día estuvo de lo más flojo y malo para ellos, argumentando que no les alcanza ni para dar la polla a los jefes. Usted amble lector saque sus conjeturas.
Y por el lado de los agentes estatales la cosas siguen a la par de los municipales, no están leyendo falacias, rato hace que somos usuarios del transporte urbano, somos testigos del abuso que hacen unos y otros con los conductores, abusos porque les sacan billetes para cubrir las faltas cometidas en lugar de levantar la infracción correspondiente, escuchamos la expresión de los conductores cuando son parados por éstos individuos uniformados y les vemos sacar los billetes o, en algunos casos, hasta las monedas, ellos reciben cualquier tipo de dinero, no importa que sean en monedas, total, todo es dinero.
¿Reportarlos, para que?, todo son valores entendidos, los jefes saben perfectamente que hacen y cuando lo hacen, los jefes solo castigan a los elementos que se salen de llevar la cuota que tiene establecida, al agente que cumple como auténtico servidor público lo mandan a los cruceros más conflictivos, donde no llevarán nada ni para ellos ni para las pollas que tienen establecidas. Repetimos, lo aquí escrito no nos lo han contado, lo hemos visto en ya dos años que tenemos de hacer usos del transporte de pasaje urbano y en las dos dependencias, estatal y municipal, luego entonces en que quedamos Juan?.
Y para cerrar con broche de oro, la seguridad pública está igual o peor que la vial, ya nada resulta seguro, salimos a la calle pero los veracruzanos no sabemos si podremos volver al hogar, solamente en el puerto, habiéndose municipalizado la policía se pone en los altos mandos a dos personajes que ya habían desaparecido del puerto por circunstancias que no dejaban nada en claro sus probidad, éstos dos personajes son compadres de grado de los dos capos de la mafia del nardo en Veracruz, uno de ellos de quien es conocido con el apodo del “brisas” y el otro jefe policíaco de otro capo conocido como el “negro avalos”.
Seguridad Estatal?, tenemos a un general que, pese a que diariamente existen asaltos a mano armada, aparecen cadáveres en caminos vecinales y en las mismas calles de todas las ciudades del Estado, el señor general argumenta que son casos fortuitos, venganzas pasionales, que el Estado está en completa calma y absoluta seguridad, que los medios de comunicación somos quienes maximizamos los hechos, que nosotros con el alarmismos que imprimimos a los acontecimientos somos los que provocamos la inseguridad que se vive y respira en el Estado. Bien por el generalazo, y mientras usted digiere esto recuerde nuestros correos: loyocruceropolitico@yahoo.com.mx y loyocrucero@hotmail.com



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