Honestos y ahorradores
Si Arturo Durazo viviera



José Luís Loyo Ochoa
Mayo 25/07




Veracruz Ver. MX. Para poder entrar en el tema permita usted hacerle algo de historia y recordar que, cuando arribaron los otros españoles, los de ahora, no los de la conquista, llegaron al País a trabajar, y no de sol a sol, sino de madrugada a madrugada, los que al pedir asilo al México del General Lázaro Cárdenas llegaron a nuestro País vinieron para ser esclavos del trabajo, sin ánimo de ofensa.

Esos señores peninsulares trabajaban desde la madrugada hasta entrada la noche, y eran tanta sus ansias de poder salir adelante que, si ganaban un peso gastaban veinte centavos y guardaban ochenta, repetimos, dicho con todo respeto fueron burros de trabajo, que no sabían de descansos ni de fiestas, dormían entre los costales de maíz y de fríjol evitando el gastar en la compra de camas, no se les critica, todo lo contrario, se les alaba, fueron las épocas duras del emigrante español, pero gracias a esas actitudes sus descendientes al día de hoy pueden tener la vida de grandes empresarios que les dejó la herencia de su abuelo, amén de ese ejemplo que, dicho sea de paso, muchos de ellos siguen.

¿Qué carajo les puede importar a ustedes todo ello, sencillo, ahora en los tiempos de las modernidades también tenemos ejemplos de gente HONESTA Y AHORRADORA.

SI, aunque usted no lo crea, y no tenemos que ir la búsqueda de esa gente, las tenemos a la vista de todos, son personas que han sabido ahorrar hasta el último centavo de su muy escasa percepción, émulos del pensamiento del Ilustre Benemérito de las Américas Don Benito Pablo Juárez García, quien entre sus máximas escribió que el servidor publico no debe en modo alguno de hacer mal uso de los erarios del pueblo, que debe de vivir en la medianía que su sueldo como servidor le es designado, algo así más o menos pero, esas son las interpretaciones que supuestamente deben de darle los políticos refiriéndose a la conducción de los dineros que, supuestamente son y deben de ser del pueblo.

LLEGO al servicio publico con el rango de OBRERO de parques y jardines, con sueldo de $ 3,000.00 (tres mil pesos) mensuales, de ello apenas hace cuatro administraciones, y con ese sueldo se mantuvo por casi 2 años y medio, ya que de ahí brinca para irse con la campaña del siguiente candidato a la alcaldía, esos, le rogó al entonces alcalde que por favor le siguiera pagando su sueldito, ya que, según él, de eso era de lo que vivía, luego entonces, ahorrando íntegramente ese sueldo de TRES años llegó ha tener 108 mil pesos ello si pudo haber guardado hasta el último centavo de ese sueldo.

Y a en la administración siguiente asume el cargo de regidor de ese ayuntamiento que al parecer también era porteño, puras similitudes, no crea usted que nos referimos a nadie en especial, cualquier parecido que vaya encontrando con alguien es mera coincidencia, luego entonces, ya como regidor su vida cambia, ahora su sueldito ya más decoroso le sube hasta los 30 mil pesitos mensuales, y como es MUY HONESTO tenga usted bien y seguro que solamente esa percepción es la que recibía, ni un centavo de más iba para su bolsa. Así, el personaje de nuestro cuento logró ahorrar en es esos otros TRES años sin disponer de un solo centavo, la cantidad de un millón ochenta mil pesos (1,080,000.00).
Pero, como la persona de nuestro cuento es de una honestidad y honradez a toda prueba, la diosa fortuna le recompensa su dedicación al trabajo y le envía a un congreso local, y ahí sus percepciones suben más, ahora el señor gana la cantidad de cincuenta mil pesitos al mes, y como decimos, es más ahorrativo que los peninsulares que llegaron ha trabajar como burros al México de Tata Lázaro, en casi tres años logra guardar la cantidad de los tres millones doscientos cuarenta mil pesos ( 2,240,000.00), si usted amable lector tuvo la curiosidad de ir sumando las cifras deben de darle algo así $3,428,000.00, ¿Es mucho el billete ahorrado?, tenga en cuenta que el sujeto del cuento es ahorrador completo.

Este señor de nuestro cuento no es dado a jugar carreras de caballos, peleas de gallos ni le gusta el juego de baraja y otros de azar, es más, hizo juramento de faquir y ahorró con las comidas, con el vestir y en calzado, es decir, todas sus percepciones integras las iba a depositar al banco de la ilusión, y ahí le rendían más intereses que en cualquier otra institución bancaria, es más, el individuo de nuestro cuento nos hacer recordar a otro del sexenio de López Portillo, ese, el de López Portillo no se hizo licenciado en derecho con sus billetes, ese se hizo hasta General de cinco estrellas.

Pero resulta que el de nuestro cuento tampoco canta mal las rancheras, de campesino sin fortuna ahora hasta terrateniente es, con residencias en exclusivos fraccionamientos y ni que decir de casitas en la zona centro del municipio de donde viene nuestro cuento, pero si eso a usted le parece poco, déjeme decirle que, de hijo de ejidatario ahora ya es todo un próspero ranchero con ganado, maquinaria y toda la cosa, y todo eso sale de sus muy costosos ahorros como servidor publico, y para que usted digiera mejor el cuento, ahora hasta de candidato de alcalde se irá, eso si, en el cuento, porque usted, como persona de mal pensar con seguramente habrá de creer que estamos hablando del hoy licenciado en derecho Julio Saldaña Morán, ¡FALSO DE TODA FALSEDA!, la narración de hoy no tiene nada que ver con los actores de la política actual, repetimos, es un cuento que nos a salido con la intención de distraerle, solamente eso, un cuento que nada tiene que ver con Julio Saldaña Morán, o con el señor licenciado Saldaña Morán, como usted guste, el que, al igual que uno que otro diputado del congreso local también obtuvieron su nuevo título y quizá hasta su nombramiento de Coronel del Ejercito Constitucionalista.

Y dicen que USA es el País de las oportunidades, por favor, que vengan a éste México actual, aquí todo se puede sin esfuerzo, aquí ya no se necesita acudir a una Universidad, ahora, con la virtuales, disponiendo de cien mil o ciento cincuenta mil pesitos se puede comprar título hasta de Presidente de la República y hasta de PAPA, y mientras a usted se le ocurre irse buscando un grado de general o un titulo universitario o de conde, no se olvide que en nuestros correos electrónicos estamos para tratar de servirle con gusto: loyocruceropolitico@yahoo.com.mx y loyocrucero@hotmail.com