2006 presagia tormentas
México, ¿En manos de quien?



José Luís Loyo Ochoa
Septiembre 04//06




Veracruz, Ver. Mx. Más que preocupante resultan los acontecimientos dados en el recinto más importante de México, el Palacio Legislativo de San Lázaro donde se supone, solo se supone, que alberga a quienes son veladores del bienestar y paz de todo un pueblo, si el pasado cuerpo legislativo deja demasiado que decir en materia de un auténtico profesionalismo, el entrante nos ha dejado más que fríos, ni los trabajadores de los muelles del País en sus buenos tiempos dejaron para la historia el comportamiento que esos “nuevos legisladores” tuvieron.

Hemos expresados a su mable atención que, quien esto mal les escribe no voté por ninguno de los dos protagonistas de los escándalos actuales, pero hubo ya un sufragio mayoritario que, con trampas o no, le dio el triunfo uno de los dos que hoy pelean ser ganadores de esa ansiada presidencia que en México hace súper millonarios a quien accede a ella y comparsas que les acompañan, luego, nos guste o no existe ya un presidente electo que, en base a lo que hoy tantos proclaman se llama DEMOCRACIA, ya deben de darse por asentadas las bases y dejarse de dar tantos brincos y gritos, esos que el día uno del mes que empieza se dan por robados sabían de antemano el juego al que entraban, si según ellos les robaron, fue con todo conocimiento de causa y ellos hicieron lo propio para tratar de erigirse sobre esos que les ganaron, robando o no, ya ganaron.

El Palacio Legislativo de San Lázaro debería de ser para los legisladores, lo que es para los creyentes cualquier catedral que albergue sus santos, un recinto en donde debe de imperar antes que otra cosa, el respeto hacia el recinto mismo y
dónde cada uno de ellos debe de asistir ahí para ver por el interés del pueblo y, al momento de asumir ese deber, olvidar las siglas que llevaban para hacerse a la idea que están por y para el pueblo en general, sin embargo, ese bochornoso
acto que dieron esos seres que desgraciadamente ya fueron investidos con ese grado de tribunos del pueblo deja mucho que desear, el faltarle el respeto a ese señor que, antes que un ciudadano común es quien ciñe la banda presidencial y que, se quiera o no es la representatividad de todo el pueblo mexicano, fue uno
de los actos más bochornosos que se puedan y deban de admitirse, fue, faltarle
el respeto a nuestras instituciones y a nuestra sagrada constitución, la que sin
dúda alguna respalda la investidura de quien funge como Presidente de México.

Si ya de por si, del grupo que hoy llega como legislativo mexicano deja mucho que desear, los actos vulgares que han dado los que arribaron bajo las siglas de ese sol azteca los pone peor de lo que en su momento pudieran haber sido tratados aquellos carretoneros de los viejos caminos de nuestra patria, estamos seguros que en aquellos señores existía más educación de la que se pudo ver y apreciar en esos hoy seudo legisladores.
Estos nuevos tribunos demostraron de entrada carecer de la mínima educación y si en cambio, estar más allegados al grado de trogoliditas de la época de las cavernas, con esas acciones propias de cualquier integrante de esas bandas de facinerosos que, aunque les duela, sus mismos gobiernos defeños han dejado sentar sus reales en todas las colonias de la Capital del País, no es posible que quienes han sido ungidos con esa investidura se comporten peor que cualquiera de las bandas de mal vivientes que, repetimos, sus gobiernos defeños han sido
los que han permitido sus proliferación.
Si de entrada no entendieron que, el ser ungidos como legisladores les brinda la oportunidad de servir al País, al pueblo de México y no a al partido político del que emanan, luego entonces no nos puede esperar a los ciudadanos nada que pueda tender al bienestar común. Ya de por si vemos entre éstos nuevos seres que se llaman tribunos rostros muy ligados a la corrupción, uno de esos tantos casos que podemos exponer es el de quien fue en su momento secretario del gobierno mexicano y hoy quedo revestido que no investido de senador, ese que cuando fungía como lacayo del clan salinas de Gortari dejó en la calle a más de cinco obreros de lo que un día fueron los Astilleros Unidos de Veracruz, Creel es su apellido y santiago su nombre, existen documentales que prueban el dicho, no se inventa el hilo negro, y si abundamos, que de hecho lo estamos haciendo habremos de descubrir más rostros propios de figurar en los carteles de peligro, se busca por facineroso de los que en verdad quisiéramos ver.

En verdad que el actual cuerpo legislativo mexicano está más que para llorar y en modo alguno es para dejarlos pasar desapercibidos, el pueblo entero debe de hacer conciencia de ello y cuidarnos los unos a los otros, ojo, mucho ojo.

Un pillo sin fuero es peligroso, pero más peligroso es uno con el fueron que dan las investiduras federales, recuerde usted que son casi intocables y por ello son actores con toda la impunidad que ese fuero les brinda, sabedores de que nadie les puede hacer nada, salvo que los pesquen en flagrancia del delito, y jure que bien habrán de cuidarse de hacer las cosas a plena luz solar o con una lámpara sorda de las de pilas, no por nada está ahora como tribunos del pueblo, tontos no lo son, por ello sus investiduras les hacen más que peligrosos para todos los ciudadanos de México. Como podemos ver y apreciar, este nuevo cuerpo de los tribunos Mexicanos, y hablamos de integrantes de todos los partidos políticos y no de uno solo, son cosas seria, algo digno de una buen libro o ya de perdida de una novela estilo caja idiotizante.

En si, el rubro del libro es algo atrayente, algo que desde que vimos nombres y cargos nos movió el interés de hacerlo, lamentablemente corremos el riesgo de ser, sino desaparecidos, si perseguidos e incluso hasta enjuiciados por difamar el buen nombre de tanto “honesto legislador”. Y cerremos el espacio de hoy en una oración, (hasta creyente me volví), al menos en un vano intento porque el clan panista porteño se apiade de la ciudadanía y de perdida con estiércol nos manden a rellenar los cráteres que existen en todas y cada de las calles de este jodido y sufrido puerto, al menso con el estiércol habremos de caer en blandito y nuestras unidades sufrirán menos desperfectos al amortiguar el golpe.
El baño tanto de las unidades como el personal nos habrá de devolver limpieza y nos bajará el coraje, o, en su defecto, que un buen cuerpo de abogados litigantes se unan en por de la ciudadanía para, haciendo un frente común, se pongan las demandas pertinentes, mismas que, por ignorancia ciudadana no se han levantado pero que, de llevarlas a efecto prosperan en toda la extensión de la Ley, crea usted amable lector, con más de cinco ciudadanos afectados que le pongamos la demanda de de daños al ayuntamiento la ganamos. Usted únase a la causa y le decimos como le damos seguimiento, recuerde que nuestros correos electrónicos están apara tratar de servirles con gusto: loyocruceropolitico@yahoo.com.mx y loyocrucero@hotmail.com