¿Chinos invaden México?
Ya donde quiera están
57 familias desgraciadas
José Luis Loyo Ochoa
Abril 19/06




Veracruz, Ver. Mx. La mancha amarilla se extiende por todo el mundo, y México no se podía quedar fuera de esa nueva invasión modernizada que nos lleva una dependencia al consumismo de todo lo que ellos, los chinos, clonan del mundo para, precisamente darlo al mundo mismo como propio, es un hecho innegable que aquí en México nos clonan ya hasta las artesanías de plata, pero antes ya nos habían clonado desde los huaraches hasta los mariachis, si, esos músicos que el pueblo tanto aclama y busaca, sobre todo cuando el vaso de las copas está en su apogeo en el ánimo de quien las ingiere, bebiendo tequila que también nos ha sido clonado por esa raza de amarillos.

Pero no es nueva ésta situación, si nos remontamos a los años cincuenta recordaremos la Avenida Independencia de ésta ciudad y puerto de Veracruz, donde los principales cafés eran de ésta raza, incluso de más fama y acogida entre los ciudadanos que aquel café de tanta publicidad que hoy se ubica en el Paseo del Malecón. Ya entrada la década de los años sesenta de buenas a primeras desaparecieron estos cafés de chinos, ha decir de los abuelos, dichos negocios hicieron presencia en el Puerto cuando la segunda guerra hizo estragos en el orbe, pero estamos con esa nueva invasión que hoy vamos padeciendo a todo lo largo y ancho del territorio Nacional.

Sin embargo y no para que nos sirva de consuelo, dicha invasión no es exclusiva para la República Mexicana, si usted amigo lector visita o visitó el vecino País de USA sabrá el éxodo de empresas que han emigrado a los países asiáticos, recién inauguraron en ésta cuidad un negocio donde se venden todo tipo de herramientas y artículos necesarios en el hogar y para la edificación de inmuebles, esta empresa que ayer fue orgullo de todos los vecinos de ese País del norte, donde desde un tornillo, tachuela hasta la herramienta más sofisticada era hecha en Estados Unidos, ahora vemos que su manufactura nos dice que es hecha en países asiáticos. Así de sencillo, el orgullo de empresas gringas emigran con sus factorías a esos países para obtener los beneficios de la reducción en sus manos de obra dado que allá, siendo tanta la población, laboran por cualquier cantidad inferior a lo que en su lugar de origen tienen que pagar, en resumen, el empresario gringo pone su contribución al deterioro de su economía Nacional para obtener más billetes pagando menos pesos de contribución al erario de su País y por ende dejando sin trabajo a sus ciudadanos, y ello usted lo puede ver en cualquier aparato o herramienta que antes decía hecho en USA, y ahora dice hecho cualquier País oriental.

Este ejemplo no es para alentarnos y decir que no somos los únicos amolados, sino para que podamos ver la magnitud de esa mancha amarilla extendiéndose por todo el mundo y comprobar que si Países como el vecino del norte ha permitido esa invasión en aras de que sus empresarios hagan más billetes a costa de quebrar su propia economía, México, hoy gobernado por gente del mundo empresarial poco o nada puede importarles que los orientales nos invadan en todos los ámbitos.
Incluso como ya hemos podido comprobar, vendiendo a nuestra propia ciudadanía todos los artículos que ayer fueron orgullo nacional traducido en artesanías, hasta el pulque, el tequila y, como decimos líneas arriba, los huaraches que ayer eran exclusivos de nuestra clase campesina, la plata de Taxco y lo que usted guste, mande y ocurra.

¿Qué van ha vender los Astilleros de Veracruz a los chinos?, ¡Por favor!, dé una vuelta a los campos petroleros tanto del Sur de Veracruz como en Tabasco, allí verá cuantos de los pozos mexicanos son perforados por empresas chinas, con personal chino, desde sus jefes hasta los obreros, es más, hasta su comida es traída y hecha por ellos mismos.

¿Qué calidad migratoria tienen estos obreros que vienen ha trabajar a México?

Buena pregunta tacho, diría aquel ex conductor de noticias televisivas, pero el caso esta en que ahora nos escandaliza el hecho de que los chinos comprarán los Astilleros, pero ni un respiro dimos cuando ayer, quien fue el amo y señor de México se auto vendió los muelles mexicanos, poniendo como presta nombres a empresas asiáticas, tampoco nadie ha dicho ésta boca es mía ahora que todos los sistemas portuarios de México son de esas empresas chinas, con y bajo la complacencia y contubernio de quienes, empresarios que son, han permitido todo éste innoble atropello que sufre nuestra nacionalidad.

¡Por favor!, quien este libre que tire la primera piedra diría el evangelio, así las cosas los nuevos amos de éste País han venido vendiendo todo el territorio Nacional sin que todos los legisladores de las dos cámaras digan ni pío, vaya usted ha saber de a como han sido las prebendas que a todos y cada uno de ellos les han tocado, y de todos los partidos que hay en México, el contubernio está generalizado, nadie escapa al embrujo de esos pesos transformados en billetes verdes llamados dólares. Recordemos que la corrupción, aún y cuando es mundial, en México se institucionalizó.

Y para finalizar este su espacio vamos ahora con con algo que debe de considerarse toda una desgracia Nacional, el enlutamiento de 57 hogares mexicanos con el accidente de un autobús de pasaje que, como se viene sabiendo, ni estaba en condiciones para ejercer ese tipo de transporte y tampoco contaba con los permisos correspondientes para ese fin, pero la culpa que ahora se siente en toda la ciudadanía no debe de caer solamente en ese dueño del autobús, ya que, para que éste (el autobús) circulara por todo el País debía de pasar por un sin número de casetas, amén de bastantes retenes de lo que hoy es policía federal preventiva, y nadie de ellos impidió la libre circulación de ese ataúd rodante por las carreteras nacionales, luego entonces, sin se debe de ser parcial, las investigaciones se tiene que hacer a todos los niveles, responsabilizando por partes iguales a todos esos que, teniendo la obligación de haber parado la circulación de esa unidad, se hicieron de la vista gorda para dejarle continuar, de ida y vuelta, con el desenlace que hoy se vive.
Nuestras condolencias y solidaridad con el pueblo tabasqueño, pero también nuestra más firme exigencia para que se haga una exhaustiva investigación en todos los ámbitos de esta nuestra tan exhibida LEY a la mexicana. Y mientras nuestro exigencia duerme el sueño de los justos recuerde que nuestros correos están para tratar de servirle con gusto: loyocruceropolitico@yahoo.com.mx y loyocrucero@hotmail.com