
Tsunamis mexicanos
Políticos corruptos
Por José Luís Loyo Ochoa
Políticos corruptos
Por José Luís Loyo Ochoa
DAÑAN MÁS A LOS PUEBLOS LA CORRUPCION DE LOS POLITICOS QUE LA MADRE NATURALEZA CUANDO COBRA LAS AFRENTAS DE LOS GOBERNANTES. J. L. L. O. 21/03/11
Veracruz, Ver. MX. La explotación desmedida que la humanidad está haciendo del planeta está provocando, sin duda alguna, el cobro que la madre naturaleza bien haciendo en todo el orbe, los temblores, terremotos y tsunamis, no son, en modo alguno, casos fortuitos, son acomodos de las capas terrestres que por fuerza tienen que hacerse merced al saqueo indiscriminado de lo que el humano llama recurso naturales, mismos que ese mismo humano viene saqueando al planeta sin medida ni control alguno.
Si usted estimado lector, a su casa le hace excavaciones en sus cimientos empieza dejando sus muros al aire, y entre más excavaciones le haga más propensa habrá de dejarla a que caiga por sus costados. Observe en una tienda o súper mercado, donde apilen una torre de latería lo que pasa cuando extrae latas de la parte que sirve de sostén de la misma torre, se hace un hueco y por ende se forma desequilibrio de toda la torre, por consecuencia lógica, las latas de arriba se habrán de caer al no tener soporte alguno en su base, igual nos está sucediendo con el planeta que nos prestaron y donde vivimos, ello se puede apreciar en todo los confines, pero somos la necedad humana y, sin razonamiento estamos acelerando nuestro propio exterminio.
Respetamos las creencias religiosas de cualquier índole, procuramos no meternos ni para bien ni para mal con quienes tienen sus preferencias religiosas, sin embargo cuando escuchamos la voz pópuli decir que los devastadores fenómenos naturales son castigos divinos, no podemos a ninguna forma, aceptar esas expresiones, el Dios que usted elija o quiera en forma alguna será un Dios de castigos, creemos firmemente que un Dios es un padre y como padre solamente se preocupa por el bienestar de sus hijos, de ahí que el Dios que usted profese jamás querrá darle un daño a usted ni a ninguno de sus hijos, sencillamente la culpa de los acontecimientos donde la humanidad es sometida a catástrofes son provocados por la misma humanidad.
Somos necios, soberbios y ambiciosos, de ahí que nos neguemos a entender los mensajes que la madre naturaleza nos envía, mensajes que vienen plagados de calamidades pero que son los productos de nuestras ambiciones, pruebas las tenemos al por mayor, están en entre otras las capas de ozono que tanto hemos deteriorado, nos han puesto los ejemplos de un servilleta en la cual, con un cigarrillo encendido se le hacen hoyos y dejan al descubierto la parte horadada, igual hacemos con las capas que nos cubren de las radiaciones del sol, y si en pruebas sencillas y comprobadas no logramos entender los daños que nos causamos, menos entenderemos los devastadores efectos que estamos causando al planeta con la extracción de materiales como el petróleo y los gases que por todo el planeta extraemos.
El Dios de cualquier cultura o religión es Dios de amor, no de destrucción, somos nosotros los que nos estamos destruyendo con nuestras acciones.
Si usted estimado lector se detiene un poco ha observar el comportamiento de toda la vida en el planeta comprobará que solamente la raza humana deteriora el ambiente en que vivimos, el resto de los seres vivientes, sean plantas o los que llamamos animales (que los únicos animales somos nosotros), siempre cuidan el entorno donde viven, solamente los que nos creemos ser los reyes del planeta destruimos en aras de la codicia y la ambición, los llamados animales solo matan para alimentarse, jamás verá usted a un león satisfecho matar por el gusto de matar, a esas fieras les puede pasar junto a ellas cuando están satisfechas, es decir, con sus estómagos llenos y no le atacarán, sin embargo, a diferencia de ellos nosotros les matamos por el gusto de exhibir el cuerpo de ellos en nuestras salas de trofeos.
Todas y cada una de las especies que han habitado el planeta tienen una función específica, y hemos sido los que nos llamamos RACIONALES los que hemos exterminado a la mayoría de las especies de éste planeta, sin detenernos a pensar que todos y cada uno tienen una función en la preservación del sistema del planeta llamado tierra.
El cúmulo de armas de exterminio masivo que el “hombre” inventa solamente sirve para darle fin al mismo hombre, y esas acciones se dan en tierra y aguas de todo el orbe, no existe lugar a donde usted mire que la mano destructiva de los humanos no haya depredado su entorno, aún así hay quienes se alzan gritando que un Dios quien nos castiga, por favor, dejémonos de andar gritando sandeces que solamente nos ponen en el umbral de la idiotez y ponen de manifiesto el poco raciocinio que en verdad tenemos, en modo alguno somos eruditos en la materia que exponemos, sencillamente somos observadores de los acontecimientos que, hipócritamente le endilgamos a un Dios extraterrenal para, con esa acción tratar de exculparnos a nosotros de la culpa que en verdad tenemos.
¿Más catástrofes?, ¡claro que sí!, nos falta mucho por pagar a un planeta que nos prestaron, es como si nos prestaran una casa para vivirla, y en lugar de cuidarla nosotros mismos nos damos a la tarea de irla destruyendo, al cabo que a nosotros no nos costó, así de sencillito estamos en lo que a destrucción de la TIERRA se refiere, al final de nuestra acciones destructivas habremos de quedarnos sin nada, pero no a la intemperie, sino que habremos de desaparecer del hogar que nos prestaron y que no quisimos cuidar como si fuera nuestro.
Si tomamos en cuenta que un DIOS, en la religión que usted quiera, es el padre de la vida que existe en el planeta, póngase a pensar, ¿Usted, como padre, no quiere lo mejor para sus hijos?, entonces así es como concebimos al padre de todas las religiones, es un padre que nos dio ésta casa y hemos sido nosotros los que la hemos ido destruyendo, a ese DIOS que nos dio la casa solamente le hemos causado dolor por no saber apreciar el regalo que nos brindó.
AS éstas alturas seguro estamos que ya le aburrimos, pero si se detiene a pensar un poquito en lo aquí escrito podrá razonar que le exponemos realidades, y aquí le cortamos recordándoles que nuestro correos electrónicos siguen a su disposición en lo que podamos servirles: loyocruceropolitico@yahoo.com.mx y loyocrucero@hotmail.com y muchas gracias.



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